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Testimonios de mujeres que abortaron.
Estas historias reales han sido publicadas con consentimiento
y muestran que una mujer no siempre está informada
adecuadamente y que el aborto no es una solución.
Algunas de ellas pidieron permanecer anónimas. Si
deseas expresar tu historia personal, por favor escríbenos.
Mi
Dios es real...di sí a la vida.
Una mujer que
estuvo a punto de abortar en una clínica de abortos
nos cuenta su historia.
Carta recibida el 27 de Agosto de
2002.
Mi historia fue un maravilloso milagro
de Dios. En el mes de mayo del año 2001 quedé
embarazada. Vivía en un ambiente del modelaje, las
modas, los fashion shows, castings, shootings, promociones,
pesaba solamente 90 libras, y mi mayor ambición "verme
bien, no engordar". Mi novio se protegía con
preservativos pero ese 22 de mayo de 2001, el preservativo
se rompió, yo supe desde ese instante que estaba
embarazada.
Comencé a experimentar los cambios en mi cuerpo,
náuseas, mareos, sueño, cansancio, me decía
a mi misma, "no puede ser", cuando vi POSITIVE
en esa prueba de sangre me quise morir, grite y lloré
hasta más no poder, no quería tener un hijo,
no lo quería, no podía tenerlo. Vi mi vida
echa pedazos, mis sueños obstruidos, mis metas desechas,
mi cuerpo, mi afán por el modelaje, todo, todo había
terminado, pero encontré la "solución
a mi problema", EL ABORTO.
Así fue que fui a una clínica de abortos,
recuerdo que al llegar tan solo al estacionarme un inmenso
dolor rodeo mi corazón, un sentimiento maternal me
agobiaba, un llanto continuo comenzó a surgir de
mí, no-tenia consuelo. Comencé a pedirle a
Dios perdón y a mi bebé por lo que iba a suceder
en ese lugar. Me sequé las lágrimas y entré,
llené mi record, pero un escalofrío, un miedo
horrible se apoderó de mi vida, presentía
que me podía morir en ese procedimiento, pero pensé
nuevamente, "no, no puedo tenerlo". Recuerdo que
me llamaron y yo le dije a la secretaria "yo quisiera
antes de abortar, que me realicen un sonograma, para ver,
aunque sea por última vez, no sé lo que haya
ahí".
Me cambié de ropa, me puse mi bata, mis chanclas
y mi gorro, me senté a esperar en un sillón
reclinable junto a unas 5 mujeres más listas ya para
cometer ese crimen al igual que yo. Cuando tocó mi
turno, mis piernas temblaban, me acosté en la camilla,
dos enfermeras totalmente frías me ayudaron en el
procedimiento, luego llegó un hombre alto, rudo,
serio, asesino. Me trató mal desde un principio,
tan pronto me vio, comentó "no me gusta como
se ve esta muchacha", me indicó las instrucciones,
me dice "te voy a realizar un endovaginal, aquí
vas a ver lo que tienes ahí adentro, y yo veo en
la posición en que está para luego succionarlo
con este instrumento". Tan pronto introdujo el tubo
para realizarme el endovaginal, me queje de dolor fue muy
brusco y él me contestó "nena, si te
duele esto, prepárate para lo que viene después",
yo me quería ir, me sentía mal, tenia mucho
dolor, pero ya estaba allí y lo iba a hacer, estaba
decidida, con dolor en mi alma.
Pero como allá arriba hay un Dios Grande que todo
lo ve y todo lo sabe, este médico me dice: "¿tú
estas segura que estás embarazada?", le contesté
"si, lo estoy", me dice "¿trajiste
tu prueba?", miró el record, vió la prueba,
y yo digo ¿que pasa? y él me enseña
la pantalla y me dice "no hay nada", realmente
no veo nada, no veo absolutamente nada y ya tienes 1 mes
de embarazo se supone que se vea, tienes que esperar mas
tiempo". Yo le dije "no hay problema, vendré
luego", pero tan pronto yo salí de aquella clínica,
yo dije "Dios mío, que es esto".
Fácil, Dios es tan y tan grande que no permitió
que mi pequeño bebé se viera, porque mi hijo
tenía que nacer. Al día siguiente fui donde
una prima mía enfermera y le pedí que me hiciera
un sonograma, ella me llevó al hospital donde trabajaba
y en la sala de maternidad, me realizaron un sonograma,
le conté lo que me sucedió en aquella clínica
que no se veía nada, y para mi sorpresa tan pronto
la muchacha colocó aquella máquina en mi abdomen
apareció una pequeña cosita latiendo, era
el corazoncito de mi bebé, pude ver la bolsita todo,
que Grande es Dios!
Decidí tener a mi hijo, continuar con mi embarazo,
y el 31 de enero de este año tuve la felicidad más
grande de mi vida, pude tener por cesárea mi primer
hijo varón, fue la emoción más grande
de mi vida, estuve llorando toda la cesárea, cuando
me pusieron ese ser humano a mi lado, fue una experiencia
sumamente hermosa, nació saludable, fuerte. Hoy día
ese ser humano, es la razón de mi existir, lo AMO
con todas mis fuerzas, es la personita que más quiero
en este mundo, jamás me hubiera perdonado asesinar
a mi hijo, no imaginan cuanto lloro cuando en las noches
lo veo dormidito a mi lado, y pienso lo que casi fui capaz
de hacer. Mi hijo es un niño feliz, siempre tiene
una sonrisa en sus labios y es el regalo más bello
que Dios me ha brindado.
A todas las mujeres que se encuentran en una situación
difícil, que están pensando abortar, DETENTE,
no lo hagas, piensa primero, analiza, tu bebé no
tiene la culpa, no te pidió venir al mundo, dale
la oportunidad de vivir. Yo pude haber regresado aquella
clínica pero no lo hice, porque Dios así no
lo permitió. Un hijo no es una carga, carga será
el llevar la culpa en tu conciencia del pecado de haber
asesinado a tu propio hijo, tu propia sangre.
Si te sientes triste, sola, escríbeme a mi e-mail
lannalvira@hotmail.com,
estoy presta a ayudarte, aconsejarte por el camino del bien.
Vamos a darle la vida a esas criaturitas inocentes, Dios
no nos da carga que no podamos llevar. Y recuerda haz de
esta mi frase tuya también "Las nubes negras
y tormentosas no prevalecerán eternamente; el sol
brillará de nuevo y las alejará". Ya
no me importa el modelaje, no me importa el cuerpo, solo
vivo para mi hijo, para verlo crecer sano y saludable y
sobre todo, para inculcarlo en los caminos de aquel que
lo guardo desde mi vientre y quien le dio la vida, Dios.
Dios te bendiga, y que mi historia te sirva de ayuda para
poder continuar hacia adelante, diciéndole SÍ
a la VIDA y NO al ABORTO.
Carta de
Paloma...Recibida 07-Mayo-2002
Me duele el
alma
Solo tengo 18 años y no he
hablado de esto con nadie, solo puedo decir que me duele
el cuerpo y el alma a pesar de el tiempo que ha pasado.
Tengo un hijo de un año nueve meses y debería
dar a luz a entre esta semana y la otra lo que me tiene
muy mal, pero es solo conmigo estoy castigándome
sola pienso, sufro imagino me toco el vientre y siento como
lago se mueve dentro de mi sin tener nada.
Mi aborto fue raro, casi ilusionante, mi propia mamá
me lo hizo yo cursaba el cuarto año medio y solo
me faltaban semanas para graduarme y tenia que trabajar
aunque parezca de teleserie el papá de mi hijo (y
el que maté), esperaba el nacimiento de su segunda
hijo y estábamos juntos pero cuando nació
su hija, yo me enfurecí por que el entró al
parto cosa que con su hijo no hizo, fui y le pegué
el también lo hizo, pero cuando dije que estaba embarazada,
me dijo que yo tenia la culpa y que solo lo quería
amarrar con otro hijo que todo había sido mi culpa
y lloro, así me sentí culpable terminamos
el mismo día que nació su hija, y yo acepte
la decisión de un aborto era lo mejor sola joven
y a un hijo a quien sacar a delante.
Mi mamá me ayudó a
provocar el aborto con unas hierbas, pero yo sentía
como mi hijo luchaba y no quería morir, lo hizo y
no dio resultado, como no lo hizo yo ya me había
hecho ilusiones, que como lo iba a ser con los dos y el
se movía y cosas, pero la ilusión me duro
poco y el día que menos quería comencé
a perder sangre cuando llegué a mi casa lo vi como
una perdida de sangre y nada más pero cuando la sangre
parecía río sentí algo grande que había
votado era mi hijo entero con sus manos y piernas con sus
ojos y sumamente desamparado.
Aun tengo su rostro gravado lo toque lo bese le pedí
perdón pero aun siento el dolor ya casi tenia cuatro
meses cuando el aborto dio resultado ya estaría en
el noveno mes de embarazo y siento como se mueve aun, lo
malo es que no puedo llorar como quisiera del corazón
no pierdo la esperanza de tenerlo en mis brazos.
Paloma
Carta de
Cynthia...Recibida el 05-Mayo-2002
No quiero
que vivan lo mismo que yo
Hola, muy buenas noches, mi intención
con estas líneas es que quienes estén pasando
por esto, no se les ocurra seguir adelante, sé que
es una elección, pero si pudiesen vivir lo que vivo
yo hoy en día, dirían que no!
Mi nombre es Cinthia y tengo 29 años,
hace aproximadamente 5 años, me enteré de
que estaba embarazada, fue un golpe terrible, a pesar de
llevar ya mucho tiempo en pareja, la decisión la
teníamos desde el comienzo, solo tratábamos
de encontrar a alguien que cumpliera bien su rol sin que
yo tuviese complicaciones, a veces parece que hubiese sido
ayer, recuerdo la forma en que juntábamos el dinero,
de ese comprimido que tome un poco antes de ir a ese maldito
asesino, al cual habíamos elegido, ese kiosco donde
compre el agua mineral para tomar el comprimido, el colectivo
que me llevo hasta ese lugar.
Sinceramente recuerdo las charlas
que tuve con mi pareja, y a veces lo odie tanto ya que sentía
que todo era mi decisión, y esa seria la que tomáramos,
no llegue a reaccionar, todo sucedió muy rápida,
luego de que me hicieron el aborto, sentí mucha angustia,
pero también algo de alivio, ya que este me daba
miedo a que pasaría luego, a que mi pareja estuviera
junto a mi solo por el hecho de que había quedado
embarazada, o que todos mis proyectos se esfumarían
con todo esto.
La realidad es que desperté
luego de unos años cuando comencé a sentirme
muy angustiada, veía un bebé y me largaba
a llorar, veía mujeres embarazadas y no podía
dejar de recordar, lloraba tanto cada noche que ya no sabia
como hacer para revertir esta situación, aun sabiendo
que no tendría sentido que lo hiciera ya que todo
había terminado.
Hace dos años, mi hermana
menor quedo embarazada, con 22 años y se encontraba
sin saber para donde correr, pero sabia cual seria su elección,
SEGUIR ADELANTECON SU EMBARAZO, aun así le conté
de mi sufrimiento para que no optara por lo que yo había
decidido, ya que creo que si hubiese tenido quien me contara
sus vivencias luego de semejante atrocidad, no hubiese elegido
ese camino, GRACIAS A DIOS, hoy ella tiene un bebe hermoso
por lo cual me siento orgullosa de ella, al principio fue
muy difícil para mi ya que tenia algo de rechazo
con su bb, pero con el tiempo pude cargarlo y mimarlo, gracias
a Dios.
Para terminar con este relato, aquí
comienza la segunda etapa, por la cual no dejo de culparme
una y otra vez, en noviembre del año pasado logre
quedar embarazada, tanto se lo pedí a Dios, pensando
que me estaba castigando por la elección que había
tomado, hasta que logré embarazarme, me sentía
plenamente feliz, Dios me estaba dando una segunda oportunidad,
pero al llegar casi a los tres meses, cuando fui a ver a
mi medico, al hacerme la ecografía, salió
que mi bebé, estaba muerto ya hacia una semana dentro
de mi, aun habiendo pasado casi 6 meses aun no termino de
reponerme y preguntarme, si esto es un castigo o que ya
que , no permití que mi primer bebé, viviera
y el segundo según los médicos son causas
de la naturaleza, quizás logre embarazarme de nuevo,
no lo se solo se la culpa que llevo en mi, el miedo, y la
angustia que siento en mi cada mañana que despierto,
toco mi barriga creyendo que se encuentra en mi, solo Dios
sabe si lograre superar este momento, ya que no se como
hacer para poder seguir adelante, me cuesta mucho hacerlo
cada día..
Espero que quienes lo lean, les pueda
servir para no cometer el error que yo cometí, el
cual recuerdo cada uno de mis días, y la culpa por
dejar que sucediera.
Un abrazo
CINTHIA
Carta anónima...Recibida
el 19 de Abril de 2002.
Nunca
terminaré de pagar este error
Estoy muy confundida con respecto
a lo que paso algún tiempo, me provoqué una
succión uterina, yo en ese momento no lo deseaba
y en mi mente solo estaba el hecho de abortar a como diera
lugar. El papá del niño no sabe nada porque
sé que de enterarse le destrozaría la vida
yo lo quiero pero no me sentía preparada para una
responsabilidad así, hoy me arrepiento y me gustaría
regresar el tiempo y pensar mas las cosas por mi maldito
carácter alebrestado me hace a veces tomar decisiones
muy estúpidas.
Tengo miedo a muchas cosas, a quedar
estéril, a no ser capaz de perdonarme nunca a que
Dios me castigue yo no le puedo decir a el lo que hice porque
me odiaría y si el se aleja de mí perdería
gran parte de mí ayúdeme por favor, nunca
terminare de pagar este gran error.
Carta anónima...Recibida
el 17 de Abril de 2002
Desde
entonces no vivo en paz.
No sé realmente como comenzar,
aún me duele lo que hice. Tal vez este demás
escribir como me embaracé y los motivos que tuve
para tomar esa decisión...
Cuando supe que estaba embarazada
y el papá de mi bebé se negó a hacerse
responsable, me entró pánico, sentí
que se me cerraba el mundo, yo no podía hacerme cargo
de otro bebe, por lo que decidí abortar, se lo sugerí
al papá y él me dijo que lo hiciera, que él
pagaba todos los gastos, así que hablé con
un ginecólogo y me recetó un té y unas
pastillas, así estuve un mes tomándolas. Cuando
tomaba el té, mis ojos se nublaban y me mareaba,
con las pastillas tenía dolores horribles ... eso
fue por un mes, mi bebé se negaba a morir, en fin,
vino el aborto, pero fue de la forma más horrible
que pueda pasar: Acababa de despertar cuando sentí
un flujo abundante entre mis piernas, me levanté
y me fui al baño, sentí que algo grande salía,
miré y vi que era un coágulo grande, me fui
a acostar de nuevo, cuando volví a sentir otra vez
el flujo, fui al baño, sentí lo mismo, un
coágulo grande, miré el baño y con
gran horror vi el cuerpecito de mi bebé, lo vi!,
con sus manos, sus pies, sus ojos desarrollados, sus oídos,
pero muerto, me di cuenta de la atrocidad que había
cometido, yo no sabía que iba a expulsarlo ENTERO,
con su cordón umbilical, mentalmente fue tan desbastador,
aún no me recupero ni creo poder hacerlo, no tuve
corazón para tirarlo a la basura, lo tomé
de la taza del baño, lo dejé en una cajita
dorada y lo enterré en una planta que tengo en mi
recamará, sé que suena atroz, pero no pude
tirar a mi bebé.
Desde entonces, no vivo en paz, me
autocastigo, ni al ginecólogo, que me hizo el legrado
posterior, le comenté que mi bebé salió
entero. Tuve una hemorragia tan fuerte que me dio miedo,
con el dolor y la hemorragia pensé que iba a morir.
Ahora odio al papá del niño,
sé que la del error fui yo, yo no soporto esta carga
moral.
Quisiera que conocieran este testimonio
para decirles que lo que viví me ha devastado psicológicamente
para toda mi vida. Vivo obsesionada contando las semanas
que tendría mi bebé, me siento enfrente de
la maceta donde enterré a mi bebé y lloro
desconsoladamente, la imagen de mi bebé jamás
se borrará de mi mente. Físicamente
aún duele mucho el vientre, no sé si es secuela
del aborto, no lo sé.
Irónicamente el aborto de mi bebé fue el 28
de diciembre "Día de los Santos Inocentes"
a las 10 semanas de gestación.
Carta de Lizzet...Recibida
08 de Marzo de 2002
Por mi
angelito solo me queda rezar...
Hace aproximadamente me realicé
un aborto de lo cual me arrepiento y no volvería
hacer jamás, pienso que mi inmadures, las circunstancias
y la falta de apoyo por parte de mi familia me orrillaron
a hacerlo pero claro la última palabra la tuve yo
y fui la que realizó todo eso, nunca antes había
hablado de esto con nadie pero me veo en la necesidad porque
creo que yo ya lo acepté y sé que ya no lo
puedo remediar, ya me perdoné a mi misma y también
me ha perdonado Dios, pero hay una persona que no lo ha
podido superar aún es mi novio que le duele mucho
la perdida y todavía tiene guardados muchos sentimientos
y rencores en su corazón, él no queria que
me realizara el aborto y aún así sabiendo
que lo hice siguió conmigo pero hace tiempo terminamos
porque me dijo que no puede olvidar y que ya me perdono
pero dice que el aceptarlo es volverse un inhumano y por
eso terminamos, y creo que él debe de aclarar sus
ideas para saber si me va aceptar con eso y si no yo quisiera
saber como lo puedo ayudar aunque ya no este conmigo, sé
que esto pasaría pero no lo queria aceptar que es
muy difícil seguir con una relación después
de esos traumas que quedan.
Por favor contesteme si puedo hacer algo por él y
por mí ya que por mi angelito solo me queda rezar.
Carta de Carmen...Recibida
el 07 de Marzo de 2002
Ya hace
mas de 15 años...
Me hice 3 abortos hace mas de 15
años, y me sentido muy culpable desde hace muchos
años, me casé con el padre de esos bebes,
hace 13 años y tenemos 3 hijos vivos. Yo entré
en un a crisis de depresión muy severa hace aproximadamente
3 meses y he pensado en quitarme la vida, estoy muy desesperada
y necesito ayuda, consulto a un neurólogo desde hace
6 días, y hace 4 días, pude por fin confesarme
pero al padre le mencioné que había abortado
pero no me atreví a decir que fueron 3.
AYÚDAME, ESTOY MUY DESCONSERTADA
Y LLENA DE CULPAS Y NEGROS PENSAMIENTOS. NO PUEDO VIVIR
ASÍ.
Carta de Veronica.
Recibida el 13-Febrero-2002
Rechazo
de un regalito...
Gracias por haberla encontrado en
este momento, me llamo Verónica, tengo 22 años
y me siento muy mal emocionalmente, así como deben
sentirse muchísimas mujeres después que han
decidido abortar, me siento cobarde por quitarle la vida
al que hubiera sido mi hijo, pero fueron muchas las circunstancias
que me llevaron a tomar la decisión, una es que el
papá de mí hijo no aceptó su paternidad,
otra mi madre dijo que no podía tener un hijo sin
padre, yo en estos momentos no estoy trabajando y tuve mucho
miedo que mi bebé naciera con malformaciones o enfermedades
(a las cuales me tenia que enfrentar sola), mi bebé
fue producto de incesto, lo cual complicaba la situación.
Buscando ayuda en internet encontré
su dirección, aunque también encontré
imágenes que me hicieron tener un colapso de nervios,
el aborto de mi niño fue hace un mes y solo tenia
50 días de gestación, ahora que ha pasado
el tiempo y que mi bebé ya no nacerá, analizo
y pienso mucho en que si hubiera tenido un poco de valentía
y no me hubiera dejado presionar, sé que mi bebé
y yo hubiéramos salido adelante, sin embargo el hubiera
no existe y ya no puedo solucionar nada, solo siento un
gran vacío y un gran sentimiento de culpa. Pero ahora
quisiera que me ayudará ya que no sé si podré
soportar mucho tiempo esta situación, además
que no quiero que el sacrificio de mi niño quede
así y necesito estar bien yo, para poder ayudar a
otra gente o ser útil y agradecida con la vida y
con Dios, ya que rechacé el hermoso regalito que
me enviaba. De antemano agradezco su atención y suplico
me responda esta misiva.
Que tenga un excelente día.
Vero
Carta anónima
recibida el 15-Enero-02
Siempre
hubiera dado la vida por EL...
Empecé a trabajar en una tienda
de la ciudad donde vivía, era un trabajo fácil
y aunque no ganaba mucho dinero, me llegaba por lo menos
para millo vivía sola. Me puse muy contenta cuando
me contrató mi jefe, porque era un trabajo que no
necesitaba moverme mucho que digamos. Yo por aquél
entonces era muy feliz, no tenía cargos de ningún
tipo y entraba y salía cuando m daba la gana, siempre
he sido muy independiente. Pasaban los días y yo
me sentía cada vez más atraída por
mi jefe, y él parecía que también por
mí. Él me trataba muy bien y yo lo notaba
y cada vez estaba más colada por él, hasta
que me enamoré.
Una noche cuando cerramos la tienda
me propuso acompañarme a mi casa y yo le dije que
sí, al llegar al portal, él se despidió
con un beso muy dulce en mis labios. Eso me terminó
de enamorar aún más de él. Así
fue como empezamos a salir. Pasaban los días muy
ocupados, él,como jefe, y yo como encargada. ÉL
es árabe y ya se sabe...tienes que estar dispuesta
en la cama siempre, aunque no tengas ganas. Nuestras relaciones
sexuales eran a diario y varias veces, hasta que un día
se fue de viaje a Marruecos y a mí me tocaba la regla
y no me venía, me llamaba todos los días preguntándome
si me había bajado la regla y yo siempre con un no
en los labios. Decidí hacerme el predictor y me salió
positivo...DIOS MIO salí del cuarto de baño
llorando, pero de la felicidad, lo deseaba tanto...mi sueño
hecho realidad.
Cuando llegó de Marruecos
lo primero que le dije que íbamos a tener un bebé,
y en vez de alegrarse m contestó un rotundo: ABORTA.
Dios mío se me cayó el mundo encima, yo le
dije que eso nunca lo haría, que si no quería
a mi niño que lo dejábamos y me marchaba yo
con mi pequeño. QUIEN ME MANDO DECIR ESO!! Como árabe
que es me dijo que si decidía tenerlo pagaba a un
par de moros y cuando diera a luz me lo secuestrarían.
Me lo dejó muy claro: O ABORTAS O ME LLEVO AL NIÑO
A MI PAÍS Y NO LO VUELVES A VER MÁS. Me puso
entre la espada y la pared, si abortaba lo perdía
y si daba a luz lo perdía igual. A partir de ese
momento todo eran amenazas telefónicas y cara a cara,
de que se iba a llevar a mi niño. Me obligó
a abortar, hoy a las 7 de la tarde hace un año que
me mataron a mi hijo por succión y con ese asesinato
se fue mi vida con ÉL. Tengo 27 años y mi
vida la perdí por ÉL. Te amo mi hijo AARON.
Sé que es un angelito que está en el cielo
y que me protege.
Carta anónima...recibida
en Diciembre del 2000
" Veréis, son las siete
menos cuarto de la mañana del 25 de Diciembre de
2000, otra noche más en blanco. Hace cuatro días,
a pesar de todo, dormía, aunque mal mejor. Ahora
el sueño es una utopía. Tengo 31 años,
y he matado deliberadamente a mi hijo. Cuando supe que estaba
embarazada no se lo conté a nadie. Estaba en USA
con mi novio, enamoradísima y feliz, él no
sabe nada, no quería involucrarlo. En fin, pasé
un mes y medio de angustia controlada, fingiendo que todo
iba bien, pero estaba embarazada y angustiada. Todas mis
preguntas eran, ¿qué voy a hacer? ¿engordaré?
¿se me notará? ¿qué voy a hacer
yo con un niño...? absurda, completamente absurda,
egoísta, estúpida, calculadora y fría
como un témpano.
Volví a España tan
pronto como pude, calculando el tiempo que tenía
para llevar a cabo mis planes: LIBRARME DE AQUELLO QUE ME
INCOMODABA. Al día siguiente, con todo el cansancio
del viaje, pero con mi objetivo muy claro, fui a la clínica.
Recuerdo mi conversación con mi amiga, una conversación
estúpida, hablando de todo, contándole que
yo no quería ni muerta llevar a cabo aquel embarazo,
que era una pesadilla, e intercalando temas triviales, como
si estuviera a punto de ir al dentista. ¡ Dios santo!
qué imbécil soy.
Ahora, cada minuto pienso en mi niño,
pienso que soy egoísta, fría, criminal...no
puedo dejar de pensar en ello. Seguro que podría
haber salido adelante, como tantas y tantas mujeres que
lo han hecho. Ni siquiera se lo conté a mi novio,
que me quiere, que me respeta..por miedo a que me dijera
que adelante, que tuviera el niño... ¡ que
mierda soy!. ¿Y ahora, quién me perdonará
esto? mi niño ya no está, yo estoy vacía,
completamente vacía. Quiero que Dios me perdone,
pero creo, que lo que he hecho es tan duro, tan cruel, tan
bestial, que ni siquiera Dios puede perdonarme. Ni mi niño,
que no ha tenido la oportunidad de ver el sol, ni el mar,
ni de respirar...de nada, he sido su juez y le he condenado
a muerte solo por el hecho de ser, de estar dentro de mi,
pobrecito mío!!!! mi niño, por el que ahora
estoy llorando, y del que no tenía conciencia antes.
Ahora le pido perdón, con todo el dolor de mi alma
y me sigo sintiendo mal, cada vez peor. No sé por
qué no salí adelante, con mi tripita, tan
contenta.
Ahora le pongo carita, lo veo en
cualquier sitio, el pobre, mi niño, estaba ahí,
sin hacer nada, tan solo estando, sin saber nada, sin pedir
nada, estaba por que sí, pero estaba,
ahora ya no está, no sé dónde está,
no sé lo que siente...solo quiero que esté
bien, a salvo de mí. No creo que esté neurótica,
solo pienso que he liquidado textualmente a mi propio hijo
y me siento sola, vacía e insensible. Incluso pienso
que no sé si alguna vez sabré ser madre. necesitaré
ayuda por muchos años, y creo que no lo olvidaré
jamás ¿por qué no me hice cargo? ¿por
qué no le dejé vivir? ¿por qué
he sido tan calculadora?..sólo hay un por qué
con respuesta ¿por qué me siento tan mal?
Es sencillo, por que lo he matado, sin pensarlo apenas,
sin el más mínimo remordimiento inicial, pero
ahora me gustaría tenerlo dentro de mí, creciendo,
esperando su momento para llegar al mundo, y esperar el
momento de tenerlo entre mis brazos, de besar esa piel tan
suave que tienen lo bebés, de decirle que es mi hijo
y que le quiero, que le cuidaré ¡ya no puedo!
mi niño o mi niña no está, lo maté,
y yo sigo caminando, y el mundo se sigue moviendo si él,
sin ella, y yo ya no soy la misma, ahora no me quiero, me
desprecio profundamente, ahora cuando ya no tiene solución
me arrepiento...ya ves qué estúpida, que inútil,
ahora lo quiero sentir, como antes. Pero ya, no puede ser...espero
mi niño, que algún día me puedas perdonar..-yo
no me lo perdonaré mientras viva.
Carta de
K.R...
Hola, soy K. R. Tengo 24 años
de edad... Hace exactamente 4 meses y 26 dias que me practique
un aborto. Fue la peor decisión que he tomado y creo
que no puede existir otra cosa peor que eso. Tengo 2 niñas
a las que quiero con toda mi alma, este fue mi tercer embarazo...
El padre de Jhonny (mi hijito abortado) es un hombre comprometido
y cuando sali embarazada lo primero que hice fue pensar
en lo que diria mi familia y que haria ya que el no me podia
responder. La primera opcion que llego a mi mente fue el
aborto.
Las personas a las que le confie
lo que me pasaba tambien entendian que lo mejor era quitarle
la vida a mi hijito. Cuando se lo comunique al padre me
hizo sentir que a mi me convenia mas que a el, tal decision
y le crei. Yo sabia que eso estaba en contra de las normas
morales de Dios, pero me sentia que no tenia salida. Crei
que podria superar tal cosa, pero me equivoque!!!.
El dia 9 de Octubre de 1999 fuimos los dos al medico abortista,
todo el tiempo que estuve alli deseaba que el doctor no
pudiera llegar, pero no fue asi. Llego y no era la unica
mujer, habian dos chicas esperando por el tambien, yo tenia
el segundo turno. Cuando llego el momento el doctor ni siquiera
me pregunto si estaba segura de hacerlo, solo lo hizo.
Me pusieron un suero con anestecia
y me durmieron, no senti nada del procedimiento; a las ds
horas cuando desperte solo me preguntaba si habia sido un
sueño y al pasar los dias abrigaba la esperanza que
no lo hubiera podido matar.
Cuando salimos de alli senti que estaba dejando parte de
mi vida, tirado en algun ricon de ese lugar. La experiencia
fue lo suficientemente amarga, como para seguir viviendo
tranquila. Cuando decidi hacer esto no queria que en mi
casa se dieran cuenta de lo que estaba pasando, pero ahora
es peor porque la depresion no me deja ser madre y no he
vuelto a tener paz desde entonces. Todos me preguntan que
me esta pasando, mi familia, compañeros de trabajo,
amigos y hasta personas ajenas a mi, me preguntan porque
estoy tan triste.
Todas las noches lloro hasta que no resista mas, y deseo
tanto volver solo un minuto antes del aborto para poder
pararme e irme y de esta manera tener a mi Jhonny conmigo.
No tengo valor para acercarme a Dios, la verguenza no me
deja hacerlo. Siento un vacio que no puedo llenar con nada,
siento que no solo me arrancaron a Jhonny de mi vientre,
sino que tambien me arrancaron el alma. No quiero ir a ningun
lado, no quiero que nadie me pregunt que es lo que me pasa,
no quiero hablar con nadie, no ni siquiera llegar a mi casa,
voy a trabajar porque tengo dos hijas que me necesitan y
ellas no tienen la culpa de mis errores.
Hoy solo faltarian 3 dias para que cumpliera los 6 meses
y cada dia que pasa siento mas la muerte de mi hijito. No
se como sobreponerme a esto, el padre del niño me
ha manifestado su arrepentimieto y quiere que hagamos todo
lo que podamos para superarlo, pero ya yo agote todas las
formulas para esto y no lo logre. Solo quiero estar sola,
apartada de todo el mundo y a veces pienso la mi unica solucion
es que dejara de existir, pero seria demasiado facil y entiendo
que me toca sufrir el gran error que cometi. Mientra mas
tiempo pasa el dolor es mas grande, el dia 9 de cada mes
es el puro infierno para mi; saber que la hora en que mi
bebe debio nacer se acerca y que no lo podre tener en mis
brazos... es lo mas desastroso que me ha pasado.
Solo me gustaria que mi experiencia
le sirva para abrir los ojos a esas mujeres que se encuentren
en esta situacion, el aborto no soluciona nada solo detruye
tu vida sin regreso...
Espero algun dia tener la oportunidad de poder pedirle perdon
a mi hijito. Te quiero Jhonny
Carta anónima...
Hola, quiero que mi nombre quede
en el anonimato, por que me da vergüenza decir lo que
hice.
Hace un año en el mes de marzo me entere de que estaba
embarazada, el padre de mi bebé es un hombre casado,
su esposa llevaba el mismo tiempo de ambarazo que yo, había
sido su primer embarazo después de tres abortos,
yo solo pensaba en el dia en que el se divorciara pero con
esa noticia no lo hizo, yo me refugie en una amiga quien
me acompaño al doctor que me confirmo mis sospechas,
en ese momento yo solo queria tener a mi bebé, pero
cuando le dije a él solo me respondió "y
ahora que vas a hacer" solo le respondí lo voy
a tener aunque me cueste los regaños y la perdida
de confianza de mis padres, el me apoyaba pero no estaba
conmigo cuando me sentia necesitada de cariño, solo
me evadía diciendome que tenia que ir al doctor con
su esposa, un día desesperada por no tener en quien
confiar, me puse a escribir todo lo que sentía en
un papel, ahí le confese a mi bebé que su
padre era un hombre casado, que el no podría estar
con nosotros que yo lo quería.....Pero de repente
me entro una idea descabellada y le dije a mi bebé
"Mi amor, disculpame por lo que voy a hacer pero entiendeme,
no te puedo tener conmigo, tu papi es un hombre con compromiso
y yo sola no puedo con la resposabilidad tan grande perdoname"...
Al otro día me fui a trabajar,
mi mamá leyo el papel y cuando regrese me pego, haciendome
saber lo mal que estaba, me dijo que como era posible que
con un hombre casado, yo soy la unica hija de cuatro hermanos
que somos, mi papá se ve en mi siempre ha presumido
de su "beba", dice es la unica que estudio, la
unica que solo me ha dado satisfacciones, la unica en quien
puedo confiar ciegamente.... me entienden?, entonces los
remordimientos llenaban mi cabeza, y le propuse a mi mamá
que fueramos a ver a un medico, fuimos y me realizó
el aborto, me siento tan mal, por que pienso que no fué
la mejor decicion que pude tomar, pero entiendanme no tuve
otra alternativa. Necesito el apoyo de alguien que me escuche
y me ayude.
Carta anónima...
Quiero narrar mi experiencia.
Empecé a tener sexo faltando un mes para cumplir
los 15 años, duré más de dos años
teniendo relaciones con diferentes personas sin quedar embarazada,
fué hasta los 17 que tuve mi primer experiencia con
lo que aparentemente fué un embarazo y un aborto
espontáneo, en ese entonces yo le conté a
mi madre, pero ella estaba enferma de diabetes y con lo
que le dije empeoró y falleció a las pocas
semanas de haberselo dicho lo que me hace sentirme culpable
de su muerte, después de eso yo continué teniendo
relaciones con mi vecino, al año siguiente falleció
mi papá, triste por la pérdida de mi mamá
y de que le amputaron una pierna me dijo que ya no quería
vivir porque sentía que era un estorbo para mí,
ya que mis otros hermanos ya estaban casados y yo era la
única soltera y que además no podía
estuidar porque lo tenía que cuidar.
A los 19 años me volví
a embarazar, sin embargo no estaba segura de quien era el
bebé porque había tenido relaciones con dos
personas, sin embargo le dije a uno de ellos que era el
que más quería y al que más confianza
le tenía y él me dijo que era esteril y que
no podía tener hijos, ahora ya tiene uno de 8 o 9
años, y entonces yo me sentía sola y no sabía
que hacer ya que mi papá murió cuando yo tenía
18 años y había tenido que empezar a trabajar,
fué entonces que conocí a un hombre mayor
que yo por 15 años, sin embargo para mi mala suerte
lo conocí un día antes de que abortara y no
tuve el valor de contarle lo que pensaba hacer, había
en el trabajo una compañera que me decía que
si no abortaba me hiban a correr del trabajo, después
un "amigo" me dijo de un doctor que practicaba
abortos y después fuí con otro "amigo"
para que me prestara dinero y me lo prestó y fué
el día de mi cumpleaños precisamente el día
en que cometí el más infame de los crímenes,
me duele tanto haberlo hecho y estoy tan arrepentida.
Actualmente tengo 38 años,
estoy soltera y he tenido varias relaciones sin embargo
no puedo tener hijos y esto me hace sentir peor todavía
y creo que es una de las causas por las cuales no puedo
mantener una relación estable; desempeño mi
trabajo como profesora y trato de darles la mayor información
a mis alumnos(as) más bien formación de los
riesgos que se corren al realizar el sexo sin reflexionar
antes, de saber que somos seres humanos con una gran capacidad
de amar y de que no somo simples animales que actúan
por institnto. Esto yo no lo sabía, no busco justificarme
porque sólo Dios puede darme la sanación a
mi alma y a mi espíritu, pero sí considero
que es de fundamental importancia saber y sobre todo conocer
la Palabra de Dios al respecto.
Me duele tanto no tener ese hermoso bebé, he tenido
la maravillosa oportunidad de tener 10 sobrinos(as) y a
todos los quiero mucho, los he bañado son mi vida
y vivo para gloria de Dios y ayudar a todos aquellos que
lo necesiten, considero que Dios tienen un plan de vida
para cada uno de nosotros y tenemos que buscarlo.
Gracias al apoyo de tanta gente que
me quiere y me ha acercado a Dios he podido superar todo
esto, sin embargo quiero que sepan que duele y que si alguna
persona piensa en abortar que no lo haga por que es un ser
humano hecho a imagen y semejanza de Dios y que tiene derecho
a la vida y que nada justifica un crimen.
Gracias por permitirme expresar mis
sentimientos. perdón por omitir mi nombre pero mi
actual papel frente alos jóvenes no me lo permite,
sin embargo sé que Dios que conoce el corazón
de los suyos ya lo sabe, les pido que oren mucho por mí
y por todas aquellas personas que se han practicado un aborto
pero sobre todo por aquellos que lo practican.
Carta de
"Carmen"...
Tengo 20 años y hace poco
más de tres años y medio tuve un aborto. Enrique
era 6 años mayor que yo. En ese entonces yo estaba
por empezar mi tercer semestre de preparatoria y a él
le faltaban dos años aún para terminar su
carrera. Los dos estudiábamos en la universidad más
prestigiada y más cara de México y yo siempre
había crecido con la idea de terminar una carrera
exitosamente, tener un buen trabajo y ser una gran ejecutiva,
sin darle mucha importancia al matrimonio y a la maternidad.
Yo amaba a Enrique, pero nuestra relación no era
muy seria, simplemente me entregué a él por
amor sin importarme si él sentía lo mismo
que yo. Pobre tonta de mí, pensé que entregándome
a él me iba a amar y no me di cuenta que de esa forma
solo iba a provocar en él cualquier cosa, menos amor.
Veía en él un apoyo, una salida a mis problemas
familiares, ya que mis papás estaban por separarse
y eso me dolía demasiado. Tenía entonces 15
años. Siempre tuvimos sexo sin protección,
así pasaron poco más de cinco meses. Enrique
era el primer hombre en mi vida, era demasiado ingenua y
pensé que un embarazo sería algo muy difícil
y que a mi no me iba a ocurrir jamás.
Cuando me di cuenta de que estaba
embarazada no podía creerlo. Tenía mucho miedo
principalmente porque había defraudado la confianza
de mis papás. Siempre había sido la hija perfecta
que tenía las mejores calificaciones del grupo, que
había estudiado siempre en los mejores colegios,
la hija en la que habían depositado toda la confianza
del mundo para que siguiera su ejemplo y triunfara en la
vida. Por este motivo no hablé con ellos al principio,
sino con Enrique. Yo no sabía cómo decírselo,
estaba muy nerviosa, tenía miedo a su reacción,
pero finalmente hablé, al principio le fue difícil
creerlo, pero terminó por creerlo Él estaba
muy nervioso, yo me abracé de él fuertemente
y no sabía qué hacer, pero él me dijo
que no me preocupara, que ya encontraríamos una solución.
Tenía poco más de cinco
semanas de embarazo. Ese día no hablamos de nada,
sólo me dijo que si su papá se enteraba lo
iba a obligar a casarse. Días después él
me sugirió el aborto como única opción,
y me dio como argumentos que era mejor que un hijo no naciera
a que solo viniera al mundo a sufrir, pues un embarazo en
nuestras circunstancias no era una buena opción.
A él le faltaba muy poco tiempo para terminar su
carrera y yo aún no la empezaba. Me dijo que tomara
en cuenta mi propia vida y me preguntara a mí misma
si desearía que mi hijo sufriera al igual que yo
con tantas peleas, tantos problemas familiares, pues aunque
nos casáramos lo más seguro era que nuestro
matrimonio fracasara, además ninguno de los dos tenía
una vida económica estable y no estábamos
preparados para enfrentar una responsabilidad de esa naturaleza
teniendo toda una vida por delante.
Yo sabía perfectamente bien
que sus papás lo hubieran obligado a casarse conmigo
y a enfrentar su responsabilidad, sin pensar siquiera en
la posibilidad de un aborto, él también lo
sabía y supongo que eso también influyó
mucho en su decisión. Yo me convencí también
de que el aborto era la mejor opción. Tenía
toda una vida por delante y de ninguna manera iba a ver
mis sueños frustrados, a pesar de que amaba a mi
pareja.
El aborto en México es ilegal,
así que había que encontrar a algún
médico que estuviera dispuesto a hacerlo. Aún
no le decía nada a mi familia, pero al final no tuve
otra opción, pues Enrique nunca me apoyó,
solamente me sugería ir a ver a tal o a cual médico,
pero jamás estuvo dispuesto a ir conmigo ni a ayudarme
económicamente, pues aunque mis papás me daban
todo lo que yo quería no era justo que yo cargara
sola con toda la carga, y menos sabiendo que él tenía
posibilidades de hacerlo también. Finalmente me atreví
a hablar con mi mamá y decirle lo que estaba sucediendo.
Contrariamente a todo lo que yo esperaba,
ella reaccionó de una forma serena y calmada. Me
dijo que qué pensaba hacer y ella misma habló
con mi papá. Cuando tuve que enfrentar a mi papá
se me partió el alma, pues para mí haberlo
defraudado era lo peor que pude haber hecho, tenía
mucho miedo a su reacción, sin embargo también
me apoyó y en ningún momento me reprendió,
sino al contrario, me dijo que la decisión estaba
en mi, y decidiera lo que decidiera ellos siempre me iban
a apoyar. Ellos en ningún momento me obligaron ni
a abortar ni a tener a mi bebé, sólo me dieron
todas las posibles alternativas que tenía con sus
pros y sus contras, tampoco hablaron con Enrique, pues ellos
sólo lo harían si yo se los pedía,
y yo no quería ocasionarle problemas con su familia
ni quería hacer más grandes las cosas, pues
la decisión yo ya la había tomado: el aborto
era la mejor opción en ese momento.
Mis papás son médicos,
así que encontrar quien hiciera el aborto de la manera
más discreta posible fue fácil para ellos,
pues tenían muchos amigos médicos. Finalmente
todo terminó. No fue nada agradable someterme a un
aborto, pero lo hice. Después de eso Enrique se fue
un semestre a estudiar fuera del país y yo empecé
un nuevo semestre. Él ni siquiera se dignó
a llamar para preguntar por mi salud después de que
le dije que ya había hablado con mis papás
y lo que pensaba hacer. No volví a hablar con él
hasta que regresó de nuevo a México. Fueron
dos años en que yo misma me negaba las cosas, trataba
de pensar que no había sucedido nada, pues en mi
casa nunca se habló de ello jamás y yo seguía
con mi vida normal, estudiando. Al regreso de Enrique las
cosas volvieron a ser como antes, nos seguíamos viendo
y seguíamos teniendo relaciones, aunque esta vez
con protección.
Mis papás ya se habían
separado y yo vivía con mi mamá y tenía
demasiados problemas con ella a causa de que yo seguía
viendo a Enrique. Ella no soportaba el hecho de que no me
hubiera apoyado en nada y no podía entender cómo
después de eso yo siguiera viéndolo como si
nada hubiera pasado. Los problemas con mi mamá eran
ya insoportables, así que al terminar la preparatoria
decidí irme a estudiar a otro estado, al más
alejado de mi casa y de tantos problemas, pues también
me di cuenta de que Enrique no merecía mi amor y
que en verdad nunca me había querido ni lo iba a
hacer jamás, y sólo la distancia podía
terminar con esa relación que estaba terminando conmigo,
con mi vida y con mi amor propio y mi dignidad. Así
empecé mi carrera universitaria viviendo sola. Fue
hasta entonces cuando me di cuenta de lo que había
hecho. Fue hasta que estuve sola y viví sola cuando
me di cuenta de lo tonta que había sido por no haber
tenido el valor de tener a nuestro bebé.
De verdad estoy arrepentida, no puedo
creer que fui capaz de abortar, no sé si hubiéramos
sido felices o no, si nos hubiéramos casado o no,
no sé que hubiera sido de nuestras vidas, sólo
sé que si mi hijo hubiera nacido, tal vez yo no estaría
estudiando una carrera, tal vez no me divertiría
tanto con mis amigos, ni iría a las discos y fiestas
como lo hago, quizá no sería quien soy ahora,
pero sería muy feliz con mi hijo, yo no tenía
derecho de negarle la vida, yo quería la felicidad
para mí, pero no me di cuenta de que por mi felicidad
le negué la felicidad a un ser indefenso, a un ser
que no pidió ser concebido, a un ser que tenía
el mismo derecho que yo y que cualquier persona a vivir
y a ser feliz.
En la búsqueda de la felicidad
y el triunfo para mi misma, le negué la oportunidad
de hacer lo mismo a una pequeña parte de mí.
No me di cuenta en ese entonces de lo egoísta que
estaba siendo y del pecado tan grande que estaba cometiendo.
Durante muchos meses me atormenté con todo esto,
fueron demasiadas noches de insomnio y de llanto imaginando
lo que pudo ser y no fue, cómo sería mi bebé,
cómo lo hubiera querido, cuánto habíamos
disfrutado todo el tiempo juntos, y que si su papá
no me hubiera apoyado, mi bebito me hubiera dado el valor
para seguir adelante, primero por él y luego por
mi misma.
Fueron muchos meses en una enorme
depresión y hasta dejé la escuela por un año,
me dediqué a beber en exceso y también caí
en el alcoholismo. Era demasiada la culpa que sentía,
me sentía la persona más miserable del mundo
y me culpaba constantemente por lo que pasó, después
culpé a Enrique. Finalmente busqué la ayuda
de un sacerdote por medio de la confesión y esto
me ayudó bastante, pues aprendí a perdonarme
y a perdonar a todos los que creía culpables, y aunque
nunca voy a olvidar lo que hice ni voy a olvidar a mi bebé,
ahora sé que no fue mi culpa ni la de Enrique, sino
de las circunstancias, de la ignorancia. Hoy no puedo ya
hacer nada más por mi bebito mas que pedirle perdón
cada noche y rezar por él, pedirle a Dios que cuide
a ese angelito como yo lo hubiera hecho, y rogarle también
por todos los niños que, como el mío, nunca
pudieron nacer, por que perdone a todas las madres que como
yo, por cualquier circunstancia, se vieron obligadas a caer
en ese enorme enemigo que es el aborto y sobre todo, a que
ayude a que se perdonen a ellas mismas, que ilumine el alma
de todas las demás madres que están pensando
en abortar para que no lo hagan y para que se den cuenta
de lo valiosa que es la vida de una persona que desde que
es concebida ya está viva y ya es una personita.
Espero que con mi historia pueda poner mi granito de arena
para prevenir el aborto, para que las mamás que están
pensando en el aborto como una solución se den cuenta
que esto no es el final de un problema, sino el principio
de muchos otros, pues ahora puedo decir que el aborto no
fue sólo el dolor físico más fuerte
que he sentido en mi vida, sino también el dolor
emocional más grande que sentiré jamás.
Y para aquellas que ya lo hayan hecho solo quiero decirles
que aprendan primero a perdonarse por haberlo hecho, porque
sus hijos ya lo han hecho, pues en el corazón de
un bebito que está con Dios no cabe el rencor, pues
solo han conocido el amor de Dios y viven rodeados de él.
Sólo nos queda continuar viviendo y hacer de nuestra
vida una obra maestra, pues no tiene caso vivir en una constante
depresión que no nos permite seguir adelante, pues
es el mejor regalo que podemos hacerles a nuestros hijos:
tener una vida maravillosa
Carta de Emily...
Me llamo Emily hace ocho meses tuve
dos abortos. Esto que paso me ha dejado maracada para toda
la vida, a veces trato de salir del hoyo, pero la mayoria
caigo de nuevo...Yo aborte por "amor" a mi novio,
porque el sabia como chantajearme y me hizo creer que lo
estaba condenando por querer al bebe y me dio unas pastillas,
aborte y me tuvieron que internar, me hicieron un legrado,
pude perder la vida porque tenia una fuerte infección,
desde ese dia todo cambio un hombre te dice que va a estar
contigo, pero es mentira si no te reponde es porque no te
quiere ni ahora ni después, no seas tonta por favor
abre los ojos, te esperan noches de sufrimiento, dias de
llanto y desesperación....
Mi novio se drogaba y comenze a hacerlo
yo también , a veces me golpeaba porque me amaba
decia,volvi a quedar embarazada y volvi a abortar, mis padres
se enteraron, intente suicidarme con pastillas pero no funciono,
me llevaron al médico y me detecto una grave anemia,
tengo problemas con mi periodo, he perdido mucho peso ,
pero sobre todo antes que nada el dolor que siento en el
corazón es más fuerte que el físico
y se que no existe medicina para eso, no hay dia de mi vida
que no me arrepienta, el dia que encontre la pagina habia
puesto una pistola en mi cabeza...Karina me ha ayudado,
pero siento que cada dia que intento salir caigo de nuevo,
hoy el amor de mi vida, el papa de mis bebes, acaba de decirme
que no quiere saber de mi, de nuevo intente suicidarme...
Yo no era asi, y solo quisiera tener
a mis bebes y amarlos y dar mi vida por la de ellos, solo
le pido a Dios que los tenga con él y que ojala algun
dia me logren perdonar, los extraño tanto...
El dolor de tu corazon no tendra medicina para calmarlo,
por favor, es tu bebe, es parte de ti, y te necesita...yo
no senti tanto físicamente a mis bebes, pero en mi
corazon existieron y dejaron un hueco tan profundo que nunca
se volverá a llenar, por favor, no lo hagas, piensa
que es todo lo que tienes, piensa en las madres que sufrimos
por no tenerlos por haber tomado el camino equivocado, y
te aseguro que el dia que lo mires a los ojos sabras que
valio la pena, hoy desearía abrazar a mis hijos y
darles todo el amor que un dia les negue, hoy no puedo tomar
una goma y borrar el tiempo, tan solo puedo pedir a Dios
por ellos y dormir soñando con algun dia poder verlos...
Donde quiera que se encuentren: los amo.
Carta de
Karina...
Hola,Mi nombre es Karina, soy una
mujer de 25 anos de edad y tengo una hija de 3 años
de edad. Vivi con el padre de mi hija hasta hace 2 anos,
hace un año empeze a salir con un joven de 24 años
un año menor que yo, mi madre se opone totalmente
a esta relacion, el 12 de nov 99 me entere que tenia 4 semanas
de embarazo, estava muy desesperada, sabia lo dificil que
era ser madre soltera tenia mucho miedo, a la reaccion de
mi madre, ya que recientemente me habia enterado que sufre
problemas de el corazon.
Pense en huir de mi casa, pero pensaba en mi hija, a donde
iba a ir, que iba a hacer, conozco de la palabra de dios,
sentia temor ante dios por lo que pensaba hacer, pero sentia
que si no lo hacia mi madre moriria al enterarce de mi estado.
Sabia que si algo le pasaba a ella mis hermanos, me odiarian
por el resto de mi vida, me decidi a abortar a mi bebe,
lo hice el 10 de Dic 99, desde ese dia tengo pesadillas,
miro a un bebe que me persigue juntando las diferentes partes
de su cuerpo, es un dolor horrible el que siento y sufro
en silencio, siento como si se repitiera el procedimiento
dentro de mi cuerpo cada noche mientras duermo. Nunca me
perdonaré ami misma lo que hice, mi consejo para
quien lea mi historia es no lo hagas, que si te libra de
el problema ante el mundo, pero destrozas tu vida por siempre,
y nunca volveras a dormir tranquila siento que como todo
asesino recibimos nuestro castigo, solo que en silencio.
Amigas, Dios nunca nos deja solas,
nada, nada es mas valioso que la vida de tu bebé,
no temas! Dios siempre estara a tu lado para que te apoyes
en Él.
Que Dios te Bendiga...Señor
perdonanos a todas las mujeres que como yo tomamos esa horrible
decision, pero sobre todo pequeno ser perdón por
haberte quitado el derecho de vivir, sin yo tener esa autoridad....te
llevo siempre en mi corazón..... Oremos las unas
por las otras para un día alcanzar el perdón
de nuestro bebé y de nuestro padre Dios.
Gracias por la oportunidad de expresar
mi sentir,
Carta anónima...
Mi nombre es **** y tengo 19 años.
Mi experiencia con el aborto es todavía reciente
y sé que no voy a ser capaz de escribir esto sin
llorar. Soy y siempre he sido pro-vida, pero es asombroso
como te extravías cuando estas asustada.
Me embaracé a fines de Noviembre de 1998, y mientras
el día en que debería dar a luz se acerca
más, siento más dolor. No tenía una
relación seria, pero la conexión que Dan y
yo compartíamos era muy intensa. No temía
decirle que estaba embarazada, temía lo que mi futuro
me reservaba. Tenía planeado decirle a Dan después
de que terminara sus exámenes finales, pero él
preguntaba qué estaba mal y al final desistí
y se lo dije. En ese momento él sugirió un
aborto; le dije que eso estaba fuera de discusión
porque no iba a asesinar a mi bebé. Decidimos continuar
discutiéndolo hasta que sus exámenes terminaran.
Cuando nos sentamos a hablar sobre ello, el aborto fue lo
único que él discutió. Me senté
y escuché su razonamiento, pero cada vez que mencionaba
la adopción, él me decía cuanto mejor
un aborto sería. Los dos concordamos entonces que
yo era demasiado joven y sin recursos para criar un niño.
Yo quería dar mi bebé en adopción,
y encontrar una familia que le diera a mi bebé todo
lo que merecía. Después de horas de discusión
él dijo que cuando mis exámenes finales terminaran
yo tendría que decidir, pero que al final sería
mi decisión.
Tome los finales con la idea constante
de lo que iba a hacer. Dan era tan persuasivo que hacía
parecer el aborto como la única elección que
tenía. Me hizo creer que el dolor de la adopción
me heriría más que el aborto. Y yo le creí.
Para mi propio asombro, consentí en tener un aborto
en tanto fuera un aborto médico. Es una inyección
que detiene el embarazo y causa un arrojo. Las enfermeras
en la clínica me dijeron que tenía suerte
pues un día más y el aborto médico
sería imposible. No sé a donde fui, pero desaparecí
por días. Aborté en Diciembre 25 de 1998,
Terminé contándoles a mi madre y una de mis
hermanas que tuve un aborto. Ambas me apoyaron, pero empecé
a batallar conmigo misma.
Enseguida me arrepentí de
mi elección; quería a mi bebé de regreso.
Lloré y lloré. Me aislé y recé
que todo esto hubiera sido solo un sueño. Dan nunca
discutió el aborto hasta que lo obligué. Lo
necesitaba allí para escucharme, pero él no
podía. Siempre me decía que fue la elección
correcta. Finalmente le dije que era un bebé y merecía
tener un nombre. Así que a solas, lo llamé
Noah James y planeo celebrarlo en Agosto 8, su cumpleaños.
Me di cuenta de como Dan me había
forzado a tener un aborto. Sé que fue mi elección
al final, pero hasta este día me asombra como él
hizo parecer el aborto tan bueno a alguien que está
tan en contra de eso. Yo culpé a Dan por mucho tiempo
y solo recientemente lo empiezo a perdonar. Es lo único
que él conocía y estaba tan asustado como
yo. El mayor problema que tengo es yo misma. He luchado
y todavía lucho para perdonarme a mi misma. Creo
que Noah y Dios me han perdonado, pero no me puedo perdonar
a mi misma. Quiero llorar cuando veo bebés y sólo
quiero tener a mi Noah en mis brazos. Algunos días
son peores que otros pero todavía intento ir hacia
adelante. Noah es una parte concreta de mi vida y nunca
será olvidado. Esto es un memoria de él, mi
hermoso y precioso bebé.
Carta de
Amy...
Mi nombre es Amy y cumplí
15 hace un par de semanas. Hoy es el tercer aniversario
de mi aborto. Después de los tres años más
largos y dolorosos de mi vida, decidí compartir mi
historia con gente que entendiera.
El aborto arruinó mi vida
incluso antes de que me embarazara. Mi madre se embarazó
justo luego de graduarse del colegio, y su enamorado, mi
padre, insistió que ella tuviera un aborto. Mi madre
firmemente se negó, y eventualmente los dos se casaron
para criar al niño juntos, a pesar que él
nunca fue totalmente feliz por ello. Dos años después
de esa niña, Mary, nació otra más,
Joy. Cuando Mary tenía 10 años y Joy 8, Melissa
nació. Cinco años más tarde, mi madre
se embarazó de nuevo, pero mi padre declaró
que tres eran más que suficiente y por segunda vez
demandó un aborto. Nuevamente, mi mamá se
negó. Nací sin padre y mi hermana mayor tenía
15 años más que yo.
Hace cinco años, Mary y Joy
se casaron y trataron sin éxito de tener hijos. Ambas
estuvieron devastadas cuando les informaron que probablemente
eran estériles. La vida en casa para mí y
Mellisa era el infierno. El novio de mi mamá, Sam,
se mudó con nosotros y nos odiaba a Melissa y a mi.
El violaba a Melissa casi todos los días, y me golpeaba
al menos una vez al día. Mi mamá se desentendía
durante todo esto, y Melissa y yo estabamos demasiado asustadas
para intentar conseguir ayuda; sólo teníamos
14 y 10 años.
Dos años después, Sam
todavía violaba a Melissa. El nunca usó ningún
tipo de anticonceptivo y cuando Melissa nunca resultó
embarazada, pensamos que todas las hermanas éramos
probablemente estériles. Recuerdo a las cuatro llorando
juntas ese día; todas deseábamos mucho el
ser madres.
Un poco antes de mi cumpleaños
12, y dos después de mi primer periodo, Melissa se
fue de campamento. Mientras ella no estaba, Sam me violó
tres veces. Estuve devastada, pero una semana después
cumplí 12 y descubrí que estaba embarazada.
Estaba fascinada; ahora tenía una esperanza, luego
de que Sam la había tomado de mi, porque yo podía
tener niños. Al saber que yo no era capaz de criar
al niño yo misma, decidí hacer lo posible
para entregarlo/la a Mary y su esposo, quienes estaban encantados
con el prospecto de finalmente tener a un niño en
su casa.
Pero mis planes se rompieron cuando fui informada por mi
mamá y Sam de la decisión. Me asombré
cuando mi mamá montó en furia, diciendo que
yo debía tener un aborto, no había forma de
que ese bebé fuera traído al mundo. Estaba
asombrada, después de todo, ella misma se había
negado a tener dos aborto. Pero ahora, su único interés
era proteger a Sam. Si daba a luz su hijo, sus crímenes
de violación se descubrirían.
Mi madre inmediatamente hizo una
cita para abortar y me dijo que lo haría. Me gustara
o no, yo me negué a ir, diciendo que no era su decisión,
lo cual llevó a Sam al borde. Cuando él me
levantó y me tiró en la mesa de la cocina,
tiró de mi ropa interior, pensé que me iba
a violar de nuevo. Pero cuando tomó un cuchillo de
carne del mostrador, diciendo que cortaría al bebé
el mismo, yo rompí en llanto, sintiéndome
totalmente vencida y dije que iría a la clínica
para el aborto.
Nunca me recuperé de lo que
él casi hizo. Los días hasta el aborto parecieron
volar. Antes de que lo supiera, mi madre me llevó
a la clínica, debido a que era una menor, tenía
que ser acompañada por un pariente. Pero luego de
firmar la forma de consentimiento, ella salió, diciéndome
que mejor no estuviera embarazada cuando saliera o si no...
Me dieron una píldora que se suponía me calmaría
pero que no hizo, y algunas formas para firmar que verificaban
que había hecho esta decisión por voluntad
libre lo cual no era cierto. Me llevaron a ver a un consejero,
que preguntó si era feliz con mi decisión
y yo dije que sí. Pensé que sería obvio
que no lo era, pero él no lo cuestionó. Continúo
explicando el procedimiento muy, muy brevemente, usando
palabras que yo no entendía. Después del consejero,
me llevaron a una habitación para cambiarme, donde
me dijeron que me sacara toda la ropa y me pusiera una bata
de papel. Me senté en cuarto de espera, temblando
por casi media hora antes de que me llamaran en la habitación.
Con cada paso que daba, sentía más y más
deprimida. Me tomaron el peso, mi sangre y orina fueron
sometidos a prueba y mi presión sanguínea
fue chequeada. Entonces un hombre mayor y serio entró
a la habitación y me dijo bruscamente que me acostara
en la mesa de examinación con mis pies en los estribos.
Con esas palabras, sentí mi corazón hundirse
hasta el suelo, y pregunté si Dios me perdonaría
por que estaba a punto de hacer.
Me acosté en la tabla con
mis glúteos en el filo, abriendo mis piernas y poniendo
mis pies en los estribos, lo que era difícil porque
mis piernas eran muy cortas. Cerré mis ojos, humillada
mientras el doctor apartaba la bata en mi cintura y abría
mis rodillas. Mi espalda se contraía en dolor mientras
él movía la mano dentro de mí y presionaba
en mi abdomen. Cuando finalizó, él dijo "once
semanas" a la enfermera, que fueron las últimas
palabras que dijo.
El doctor examinó mi pecho
entonces, dejando el camisón abierto sobre mis muslos
y área vaginal todavía expuesta. Quería
que el terminara con ello, que parara de tocar mis senos
y terminara el aborto. Finalmente él lo hizo, moviéndose
para sentarse en un banco entre mis piernas. Sentí
que él abría mis labios e insertaba un especulo
en mi vagina, el cual estaba muy frío e incómodo,
y la incomodidad se convirtió en dolor mientras el
me abría con eso. La siguiente cosa que sentí
era la aguja insertada en mi cuello uterino para matar,
la cual se sentía como fuego invadiéndome.
Casi pierdo el conocimiento con el dolor de eso, y a pesar
de que se supone que aliviaba el dolor del aborto no creo
que lo hiciera. El doctor empezó a insertar varillas
en mi cuello uterino para dilatarlo, cada una trayendo una
ola de dolor e incomodidad.
Cuando mi cuello uterino esta finalmente
dilatado, el doctor insertó un tubo largo y delgado
dentro de mi útero, mientras raspaba dentro de mí,
deseaba que fuera yo, y no mi bebé quien moría.
Finalmente el encendió la máquina de succión
unida a una manguera, y sentí como mi cuerpo entero
era succionado en ella. Fue muy doloroso, incómodo,
vergonzoso.
Tuve numerosas complicaciones e infecciones
luego del aborto. Sangré mucho por más tiempo
del normal, y tuve terribles retorcijones la mayor parte
del tiempo. Eventualmente necesité una operación
menor para corregir los problemas, una operación
que hizo imposible para mi tener niños de nuevo.
Estaba devastada. El aborto, el que nunca quise tener, mató
el único bebé que mis hermanas y yo pudimos
haber tenido entre todas.
Hoy, tres años después,
no pasa un minuto, sin que piense en mi hijo o hija. No
sé si alguna vez podré perdonarme por lo que
hice. Pero si puedo ayudar a alguien que está considerando
el aborto, entonces tal vez pueda empezar a hacerlo. Para
quién lea esta historia y este en esta posición,
*por favor* toma en cuenta todas las circunstancias antes
de decidir abortar, y recuerda que hay muchos padres potenciales
ahí afuera que o no pueden tener niño propios
o quieren dar hogar a niños que no pueden quedarse
con sus padres.
Carta de A.M...
Encontré su sitio hoy...es
difícil para mi describir como me hizo sentir. Había
un artículo acerca de una chica que comparaba al
aborto con encontrar jamón en su sopa. Solo la noción
de que alguien pudiera ser tan desalmado me hizo llorar.
Soy una de esas mujeres de las que ella estaba hablando...
como se refería ella a mí? Es inconcebible
para mi que alguien pueda tener una alma tan fría.
Yo podría, en cualquier momento, decirle exactamente
que edad tendría mi niño. Hoy él/ella
tendría 6 meses y tres semanas de edad. Probablemente
estaría aprendiendo a sentarse. No puedo ver al vientre
de una mujer embarazada. No puedo encontrar paz de mente
en mi iglesia y ya no voy. En cada aniversario mensual de
mi aborto, no puedo salir de cama. Hay veces que paso todo
el día allí, y solo lloro. Este fue el peor
error de mi vida, y siempre lo será, aunque viva
hasta los 100.
No pensé claramente. No supe
que me sentiría de esta forma. Nadie me dijo que
arruinaría mi vida. Me doy cuenta que usted es una
persona pro-vida, y me hace llorar que su respuesta a mi
no sería "lo tiene merecido!". Yo trate
de encausar toda esta agonía en algo bueno llamando
a Paternidad Responsable (USA) y preguntando si había
alguna forma de que yo aconsejara a mujeres y muchachas
que estaban considerando el aborto. No para sermonearlas
o convencerlas de no hacerlo, sino decirles lo que nadie
se molestó en decirme a mí, que alterará
su vida en formas que no puedo ni siquiera articular. Pero
la mujer con la que hable dijo que debido a que lloraba
mientras hablaba, yo no sería una consejera imparcial.
Yo nunca sermonearía pues
no creo que eso detenga a nadie, y porque causa más
dolor a mujeres como yo cuando ya sabemos cuan desesperadamente
equivocadas estemos. Así que parece que tengo todavía
que encontrar una forma de cambiar todo esto en algo constructivo.
Gracias por tratar de comprender mi dolor, y por defender
mujeres como yo de esa mujer que está tan, tan perdida.
A.M.
Carta de Denise...
Hola, mi nombre es Denise. He experimentado
tanto adopción como aborto. Tenía 18 años
y estaba en la universidad cuando me enteré que estaba
embarazada. Tuve sexo sin protección y nunca pensé
que el embarazo me sucedería a mí. Estaba
lejos de casa y todo a mi favor. Mis padres estaban pagando
mi educación y vivía por mi cuenta.
En ese momento, en todo lo que podía pensar era que
no quería perder todo lo que tenía. Quería
ser libre y no estar atada a nada ni nadie. Estaba centrada
en mi misma, como la mayoría de chicas a esa edad,
pensé solo en mí misma. Me criaron con la
creencia de Dios, pero no había ido a la iglesia
en años y no tendía una relación personal
con él. Me hice un test en Paternidad Responsable,
una consejera me dio los resultados. Ella explicaba que
ya que obviamente era un embarazo no planeado, y yo tenía
tantas cosas importantes en que pensar, la única
opción era el aborto. Siendo una persona ingenua
y a quién solo le importaba sí misma, le creí.
Tuve un aborto a la sexta semana de gestación.
Poco después del aborto caí
en una profunda depresión. Abandoné los estudios
y discutí con mis padres. Tenía un enamorado
abusivo y manipulador y yo me sentía miserable. No
me importaba a mi misma más. Era suicida y fría.
Dos meses más tarde, me embarace de nuevo (esta vez
usaba la píldora). Yo no podía ni siquiera
imaginar atravesar otra vez el dolor y tormento de otro
aborto, fue difícil decirles a mis padres que estaba
embarazada. Ellos nunca supieron (y todavía no saben)
acerca del embarazo anterior. Cuando le dije a mi padre,
él me miró intensamente (él no es una
persona que muestre sus emociones), y dijo, "por favor
no hagas algo tan horrendo como tener un aborto", mi
estómago se revolvió. Mi amigo amenazó
con matarme si llevaba al niño, entonces amenazó
con matarme si conserva al niño. Todos mis "amigos"
(sí, donde están ahora?) me urgieron a que
tuviera un aborto. Hablé con alguien que usaba el
aborto como forma de control natal. La idea me dio ganas
de vomitar! Entonces me encontré con un compañero
de trabajo que tuvo algo grandioso que compartir conmigo.
Ella sacó unas fotos de una niña pequeña
que tenía casi tres años. Ella dijo "es
mi hija. La di para adopción al nacer".
"Adopción?" pense,
Guau, por qué no pensé en eso antes. Después
de todo, yo misma soy adoptada. Mi madre natural me amó
lo suficiente para darme la vida como lo había planeado
Dios! Así que hice mi elección. No fue fácil.
Al mes de que me enteré de que estaba embarazada,
conseguí un maravilloso novio. El me ofreció
mantenerse conmigo e incluso ayudarme a criar al niño
si yo quería. Le dije que yo era demasiado inmadura
e inestable para criar a un niño al momento. También
creí que el niño necesitaba dos padres si
era posible, y ya que apenas habíamos empezado a
salir, no podía hacer un compromiso de esa naturaleza.
Encontré un abogado y empecé a buscar padres.
Yo fui adoptada en una adopción cerrada, pero ahora
se puede escoger una adopción abierta y mantener
el control. Miré algunas peticiones y escogí
una pareja que me pareció serían buenos padres.
Los conocí en persona y hablamos por teléfono
muchas veces durante el embarazo. Ellos me ayudaron un poco
financieramente porque mi novio tenía un sueldo muy
bajo y yo estaba inhabilitada para trabajar. Ellos querían
asegurarse que hiciera todas mis visitas al médico
y comiera saludablemente (comí demasiado saludablemente,
gane 95 libras!!) He sido acusada varias veces (especialmente
por madres jóvenes) de que estaba vendiendo mi bebé
y que era una persona horrible. Mantuve mi barbilla alta,
sabía que hacía lo correcto.
En Mayo 7, 1990 dí a luz una
hermosa niña de 8 libras. Los padres adoptivos vinieron
tan pronto como pudieron. Me agradecieron desde el fondo
de su corazón por darles la oportunidad de finalmente
tener un hijo suyo. Diez años después tenemos
dos niños maravillosos. Siempre estaré arrepentida
de ser responsable de tomar la vida de mi primer hijo (aborto).
NUNCA me arrepentí de dar una vida a una pareja buena.
Tengo fotos de ella cada año y debido a que fue una
adopción abierta, siempre podríamos vernos
si alguna vez fuera necesario. Desearía que la adopción
no fuera sojuzgada tanto. Desearía que me hubieran
ofrecido esta alternativa tan fácilmente como ofrecen
el aborto. La adopción no deja remordimiento, el
aborto sí. Es tan simple como eso! Tener sexo responsable
o mantener abstinencia hasta el matrimonio ayudaría
mucho también ¡ Agradezco a Dios por no permitirme
cometer el mismo error dos veces!!
Gracias por escucharme, es a primera
vez que he compartido esta historia. Se siente bien. Espero
poder ayudar a alguien...
Carta anónima...
En 1972, mientras caminaba a casa
desde el colegio un conocido mi me ofreció un aventón.
Este hombre tenía un caballo que me dejaba montar
cuando yo quería y siendo una muchacha emocionada
por los caballos entonces, siempre tomaba la oportunidad
de estar cerca para poder continuar con el deporte. Ah,
la inocencia de la juventud. En vez de llevarme a casa,
el hombre me llevó a una área escondida y
me violó. Siendo orgullosa y terca, me lo guarde.
Hasta seis semanas después, cuando empecé
a sentirme enferma cada mañana. Mi madre, sospechando
que tenía un problema me llevo al doctor. Allí,
luego me hicieron una variedad de pruebas que incluían
el embarazo. Resulto que me había embarazado en la
violación. Mi secreto estaba descubierto. Tenía
que decirle a mis padres. Temiendo lo peor, me endurecí
y mostré a mi madre los resultados del doctor. Me
preguntó como algo semejante sucedió. Le dije,
dejando fuera detalles, cuando mi padre llegó a casa,
ella le dijo. Esperé en mi habitación, temiendo
una explosión de ira, pero nunca vino. Mis padres
estaban enfadados, pero no conmigo. Con el hombre que me
había hecho esto. Ellos decidieron que un aborto
se requería. Llamaron al doctor de y completaron
un examen psicológico. Estuve 15 minutos con este
doctor. En ese tiempo me preguntó si me gustaba el
colegio, si tenía muchos amigos y que pensaba acerca
de estar embarazada. "Si", "Si" y "No
he pensado realmente acerca de eso."
A partir de estas respuestas, el
decidió que llevar el niño a término
sería dañino para mi salud psicológica,
así que un aborto fue organizado. Bien, al principio
de los setenta, en Winsconsin, un aborto era ilegal, a menos
que se probara que el embarazo sería dañino
para la madre. A partir de algunas preguntas que me hizo,
él asumió que yo estaba en un estado demasiado
frágil para tener un niño. Hmm, me suena como
una confabulación.
De todas formas, una semana después,
me admitieron el hospital y el aborto fue realizado. Permanecí
en el hospital por tres días, pues el procedimiento
se consideraba cirugía. No se hablaba de esto muy
seguido. "Algunas cosas están mejor sin que
se las mencione".
En 1975 me embaracé de nuevo. Esta vez era una adulta.
Yo fui quien decidió que hacer acerca de este problema.
Mis amigos me dijeron que aborte. Mi familia estaba dividida
entre aborto y adopción. Cada uno estaba preocupado
por mi "futuro". Hmm, y que acerca de la pequeña
vida que llevaba? No merecía él/ella un futuro?
Así que hice la decisión de llevar el niño
a término y darlo/la en adopción. En mayor
de 1976, di a luz un hijo. Llegué a conocer ese pequeño
niño mío por tres meses y entonces fue el
momento de firmar los papeles, renunciando a mis derechos
de madre. El juez me preguntó si alguien me obligaba
para darlo en adopción. "No.", le dije.
Que lo "estaba haciendo por amor". Que "Sentía
que era la única forma en él podría
tener una familia estable y amorosa y vida. Quiero que tenga
la oportunidad de ser alguien."
Luego, un amigo me dejó en
una iglesia. No recuerdo cual. Solo sabía que tenía
que ir allí. Era la primera vez que iba en siete
años. Mis amigos? Ellos me castigaban por "regalar"
mi hijo. Se preguntaban como podía hacer una cosa
tan odiosa! Esta misma gente que me empujaban a tener un
aborto. De alguna forma, estaba bien asesinar a mi hijo,
pero no estaba bien ayudarlo a tener una vida decente. Hasta
este día no entiendo su forma de pensar. Este es
mi hijo, unos días después de que dejó
mi vida, para empezar una nueva con la familia que había
esperado por años por un niño. Frecuentemente
me pregunto como sería el niño que aborté.
Así, yo he estado en los dos
lados del debate pro-vida. He experimentado las elecciones
disponibles de primera mano. Rezo para que mi hijo esté
saludable y feliz. Que algún día él
venga a golpear mi puerta y que le pueda decir que renuncié
a él porque lo amaba. Sufro por mi pobre bebé
no nacido. Quien nunca sentirá el sol en su rostro.
Nunca sabrá la majestad de una salida del sol. Nunca
conocerá el dolor de un corazón roto. Nunca
sentirá el calor y ternura de un abrazo. Sin embargo
también sé que está con Dios. Seguro
en Su amor y protección.
Cualquier joven mujer que se halle
embarazada y se halla indecisa en que hacer, confíe
en mi, el aborto NO es la respuesta. No resuelve las cosas.
Puede ser una salida rápida para lo que se percibe
como un problema, pero créanme, las ramificaciones
permanecerán con ustedes por una vida entera y más
allá. La culpa que sigue por el resto de la vida
es una carga pesada. Tu vida puede no ser dañada,
pero créeme, tu alma lo es. Además, SIMPLEMENTE
NO ES CORRECTO EL TOMAR UNA VIDA, sea esta vida seis pequeñas
células o una persona que camina y habla.
Damas, desde momentos inmemorables,
nos han enseñado y condicionado a ser servidoras
de los hombres. Nos pagan menos, nuestro alojamiento es
peor, tenemos menos beneficios. Por qué incluso nuestros
zapatos son hechos menos durables que los de los hombres.
Las mujeres continúan considerándose ciudadanas
de segunda clase. Si alguna se viste cómodamente
en un día cálido de verano, se le considera
una presa fácil, sexualmente. Si usamos shorts y
camiseta, muchos hombres lo toman como una búsqueda
de relaciones sexuales.
Por favor, sean cuidadosas. La violación
es algo que ocurre a un ritmo alarmante. La triste verdad
es que el perpetrador es frecuentemente alguien conocido
para la víctima.
Damas, confíen su intuición.
Si tienen algún mal presentimiento de un hombre,
sea un novio, un familiar, un extraño o un conocido,
escuchen a su voz interior. Hagan lo necesario para no estar
a solas con esa persona. Estén en guardia todo el
tiempo. Su cuerpo es demasiado precioso para ser ensuciado
y profanado por alguien en un momento por su propia pasión
y dominación egoísta.
Carta de
R.M...
A la edad de dieciséis, me
embarace por mi primer novio. Mi enamorado estaba igualmente
asustado como yo y ambos estábamos en conflicto y
confundidos. Terminé diciéndole a mis padres
y mi papá dijo que debería tener un aborto
o sino... Así que a los dieciséis, lo hice.
El procedimiento fue terrorífico y sin duda la cosa
más dolosa que nunca haya soportado. Las consecuencias
dejaron a mi enamorado y a mi deprimidos y enojados con
nosotros.
Permanecimos juntos por tres años
más después y no pasó un día
sin que nos odiáramos por lo que habíamos
hechos. Y finalmente, hace un año mi novio murió
en un accidente de auto.
El primer pensamiento en mi cabeza y el que me ha perseguido
desde ese día es que había matado al último
pedacito viviente de ese maravilloso y amable hombre, a
quien había amado por tanto tiempo. Ese es más
traicionero peso que uno puede cargar.
R.M.
Carta anónima...
Empecé a ser activa sexualmente
cuando tenía 14 años y perdí mi autorespeto
luego de que el hombre con el que estaba me fue infiel.
Tenía otros compañeros sexuales luego y me
embarace a los 15. Le dije a mis mejores amigas luego que
empecé a sentirme enferma en las mañanas y
escribí una nota de suicidio porque en mi corazón
era asesinato y quería morir con mi niño.
No podía vivir con la vergüenza de haber sido
tan estúpida como para embarazarme. No podía
enfrentar a mi mama, papa o mis amigos. Estaba en un estado
de pánico y miedo de que alguien se enterará
y solo quería morir. Era solo un problema como suicidarme.
Necesitaba tiempo para encontrar la forma. En vez de eso
mi mama encontró la nota y mi tía me llevó
a hacerme un análisis de sangre. Fue positivo y me
dije a mi misma "Creo que quiero un aborto". Y
eso hice. Lloré luego que salí de la clínica
en el carro. Trate de prender un cigarrillo pero me dio
nauseas. Seguí llorando por un tiempo y nunca hablé
de ellos.
Una vez en clase de economía
doméstica vi unas fotos de un feto de 12 semanas
- Tenía diez semanas cuando aborte, y no sabía
que era un bebé. Nadie me dijo que estaba tan vivo
y tan formado y tan real que su corazón estaba latiendo
cuando lo maté. Debería haberlo sabido, y
profundamente sí lo sabía.
Repetí el mismo procedimiento
fríamente y sin emoción cuando tenía
17. Después de años de luchar con una adicción
a la droga y tendencias suicidas a la edad de 19 tuve un
niño pequeño y bloquee todas las cosas malas
que me pasaron, clamando que había cambiado y creyendo
que él era mi absolución. Ahora no puedo vivir
con ello más, no puedo reconciliarlo con la vida
que tengo ahora. No puedo hacer que tenga sentido o alejar
el recuerdo. Era yo o mis bebés y yo me escogí
a mi misma - qué clase de madre hace esto. Quién
soy? Tengo tanta ira y tanta pena y no he empezado a expresar
este dolor. Nunca he sido capaz de hablar acerca de esto
pero no quiero que más bebés mueran y no quiero
seguir viendo las fotos anti-aborto en folletos. 1.300.000
abortos al año, 1,300.000 bebés al año
y todo lo que veo es a mis hijos recién nacidos y
mi corazón oscuro y mis manos de 15 años temblando
de miedo. Sé que necesito consejo y me ha tomado
8 años darme cuenta de cuan tan devastadores son
los efectos del aborto, cuan enferma estoy y que tan mal
en realidad me siento. Solo estoy arrepentida, no quiero
que le suceda de nuevo a ningún bebé. Estos
son nuestros niños.
El asesinato no debería ser una opción, no
debería...
Anónimo
Carta de Shellie...
Siendo una mujer que ha experimentado
el dolor y los efectos posteriores del aborto, puedo decir
que de ninguna forma fui aconsejada. Esa es una mentira
desde el fondo del infierno, esos lugares que ofrecen consejo.
En Paternidad Responsable, Lancaster, PA: (USA). Me sentaron
con otros 10 hombres y mujeres alrededor de una gran mesa.
Estaba extremadamente enferma en
ese momento, pero había asistido al así llamado
consejo para poder abortar dentro de las 12 semanas. Tuve
que dejar el cuarto numerosas veces debido a ataques de
asma y tos. Estaba muy enferma física y emocionalmente
en ese momento. Estaba esperando una explicación
que me hiciera reconsiderar. La QUERIA. Quería conservar
a mi bebé, pero estaba tan confundida, , que sentía
el tic-tac del reloj. Estaba tan devastada de enterarme
que el así llamado consejo era el "y si..."
y el "Qué podría pasar", y toneladas
de papeles para firmar, en caso de complicaciones. Sabes
que ellos debían cuidar su trasero. Ellos necesitaban
probar que me habían dicho, en caso de que algo fuera
mal. Bueno, me perdí la mayor parte de la conferencia
de todas manera porque estaba entrando y saliendo del baño
en un ataque de tos.
Es un hecho simple, que si tengo sexo, me puedo embarazar.
Siento que tomé mi decisión" cuando pese
esas consecuencias en mi mente, antes de tener sexo. Desde
ese momento, no tuve otra elección. Dios hizo ese
pequeño bebé en mi, lo formo en mi útero.
No tenía derecho a detener el progreso natural de
ese niño en un ser humano nacido.
La sociedad me llenó la cabeza
con no es un niño, es una elección, y tu no
puedes MANTENER otro niño, está bien abortar,
y yo también lo hice. Me mantuve escuchando esto,
una y otra vez. Los dos únicos amigos que apoyaban
la idea de tener a mi hijo, vivían 60 millas lejos
de mí. Cuando los vi, decidí no matar a mi
bebé, cuando regresé a Lancaster, otra vez
me bombardearon con negatividad y "no puedes conservar
ESO" mentalmente. Yo QUERIA mi bebé. Yo AMABA
mi bebé, yo EXTRAÑABA mi bebé, todavía
SUFRO y LLORO la pérdida de mi niño. NADIE
debió tratar de convencerme de lo que era correcto
para mí. Sabía en lo profundo de mí
lo que era correcto, y escogí ignorarlo, porque me
etiquetaron como una madre soltera en esta sociedad, algo
menos valioso que una madre "verdadera". Yo solo
entendí esto cuando era demasiado tarde para salvar
a mi bebé.
Aprendí que Jesús me
valoraba tanto como a las madres "verdaderas"
y que yo también era una madre verdadera. Yo aprendí
que Dios quería protegerme del dolor de la crisis
de mi embarazo y que por eso la santidad del matrimonio
es tan especial. Aprendí que hubiera estado bien
el conservar a mi bebé, que Jesús me habría
amado tanto a cada uno de los demás. Oh, saber del
amor de Jesús antes...pero se que este dolor causó
que yo buscara su amor Y Dios me hizo que las cosas volvieran
a su cause. No seguí su voluntad y salí profundamente
herida. El ha sanado mi corazón, a El le importa
el niño que llamé Gabriel Wynne, y El me ama
y me perdona por enviar a ese niño a El antes de
que tuviera una oportunidad de vivir. Recé con todo
mi corazón que los hombres que asesinan estos bebés,
algún día sientan el dolor de los no nacidos,
y sepan que Dios formó a esos doctores en los úteros
de sus madres.Qué los va a perdonar, si tan solo
pararan este asesinato sin sentido...
Shellie
Carta de
Kathy de U.S.A.
En Nov. 23, 1979, tuve un aborto
a pesar de ser católica, moral y saber que esta era
una vida humana. Estaba en los primeros años de universidad,
asustada de decirle a mis padres, abandonada por mi novio,
y segura que era incapaz de mantener y cuidar a mi bebé.
Mis hermanos no sabían qué hacer o qué
decirme. Mi consejero universitario acordó que tener
un aborto era la decisión que me "permitiría
seguir con mi vida."
Como quisiera haber tenido UNA fuerte
voz pro-vida cerca de mí para urgirme a no tener
un aborto. Estaba lista a ser convencida de no tener un
aborto --- necesitada a alguien que me ofreciera estar conmigo
para decirles a mis padres, básicamente, decirme
que estaba bien y tener a este niño era la cosa correcta
a hacer.
Mi vida giraba fuera de control luego
de ese aborto y se volvió una marejada de alcohol
y promiscuidad. Era firmemente pro-elección porque,
después de todo, yo tuve un aborto y no tenía
el derecho de decirles a otros que no "tomaran su decisión".
Finalmente a la edad de 30, casada,
con un hijo y renovada en mi cristiandad, yo me ofrecí
a tener un centro de crisis de embarazo y vi los videos,
leí los manuales y me deshice. La mayor parte de
las mujeres allí habían experimentado un aborto
y sabía el dolor que tenía que suceder antes
de sanar. Oración, apoyo y creencia que Dios perdona
nuestros pecados confesados me llevaron a la aceptación,
a pesar de que siempre desearía haber dado a luz.
Me di cuenta de que por haber tenido
yo un aborto no tenía que luchar para apoyar eso.
En los años de ebriedad, conducía ebria casi
cada noche- eso no significa que yo tenía que abogar
por el derecho a manejar ebrio! Si estas en el dilema, porque
has tenido un aborto y ahora no lo apoyas, confía
que tu amarga experiencia puede ser dejada atrás
y puedes ser activamente opuesta al aborto. Sabes del dolor
del aborto y sus efectos destructivos sobre el bebé
y su madre.
Kathy
Carta anónima...
Luego de leer todos los e-mail, yo
también desearía haber estado más informadas.
Han sido 3 después del aborto. Yo había negado
que estaba embarazada por un mes. Mi enamorado, quién
es muy cristiano, me mencionó un día acerca
de embarazarse. Yo exploté y le dije "no hay
forma, no te preocupes". Estaba en estado de negación.
Empecé a pensar en ello y supongo que siempre ha
estado en el fondo de mi mente. Le mencioné a mi
mejor amiga que lo estaba como un mes más tarde.
Así que al día siguiente planee tomar una
prueba de embarazo. Cuando resultó positivo, estaba
insensible a todo. En lo que odiaba pensar era como le iba
a decir a mi enamorado que acababa de irse a otro país,
y no volvería por meses. Todavía lo negaba,
así que tomé un test de sangre esa noche.
Mi peor temor, ese también fue positivo. En la mañana,
la realidad se empezaba a vislumbrar y me imaginaba criando
al niño por mi misma. Me di cuenta que ya me había
atado. Me tomó cuatro horas reunir el valor de decirle.
Lo tomó mejor que de lo yo hice, pero yo actuaba
como si no hubiera decidido que hacer.
Quería escuchar que diría,
nunca me imaginé que él traería el
tema de aborto. Así que dije "esa es la única
opción en este momento para los dos". Negué
todos los sentimientos dentro de mí. Solo me preocupaba
lo que nuestras familias dirían. No pensaba como
iba a vivir yo con esta decisión. También
pensé que él cambiaría su forma de
pensar. Escuchándolo, el no tenía ninguna
idea del desarrollo de un embrión de 5 semanas o
de los procedimientos de aborto. Hice una cita y mi mejor
amiga me acompañó para apoyarme. Ella ya había
intentado convencerme de no hacerlo. Todo lo que quería
era que mi novio cambiara su decisión. Seguí
rezando que algo me detuviera mientras esperaba. Eso habría
sido una clave para correr y no mirar atrás. Nunca
imaginé que el dolor, era torturador. Parte del dolor
fue por el procedimiento, pero también en el instante
del vacío. Sabía que lo había hecho
por mi cuenta, y había cometido el peor error de
mi vida Quería regresar el tiempo. Tengo un gran
vacío, tengo un corazón vacío.
No hay forma de llenar ese vacío.
Lloro todas las noches cuando estoy sola, no hay consuelo
en este mundo. Por supuesto, mi enamorado no entiende el
vacío que tengo. El nunca sintió el lazo,
ha intentado confortarme pero es difícil al estar
el océano entre nosotros. Realmente no creo que algo
haga que mejore. Me pregunto cada segundo del día,
como hubiera sido mi bebé, era un niño o una
niña? Nunca planee el atarme, pero ahora cada vez
que veo a alguien embarazada o un nuevo bebé, siento
envidia. Sé que no la debería sentir. Quiero
que todos sepan que no se acaba luego del aborto. El problema
solo empeora. Si solo pudiera deshacerlo... |